arandanos
Se  advierten caídas  en arándanos, cerezos, manzanos y frambuesas.
Chile, según los Modelos Globales de Circulación Atmosférica (GCM), se afectaría negativamente en importantes zonas geográficas y sectores de la economía nacional, siendo el sector silvoagropecuario una de las actividades más vulnerables al cambio climático, expresó el seremi de Agricultura, José Manuel Rebolledo.
En ese sentido, sostuvo que esto genera presiones de variada índole, como por ejemplo, cambios en el valor y uso de suelos, readecuación o cambios de planificación territorial, análisis y readecuaciones de prioridades de apoyo a los productores, entre otras. “A lo anterior se suman dos desafíos adicionales, primero, que la agricultura debe competir fuertemente con otros sectores de la actividad económica por los recursos suelo y agua y, segundo, que el escenario incierto del cambio climático no cambia la obligación de que los sistemas productivos sean rentables, y ambiental y socialmente aceptables.
Respecto de los rendimientos, Rebolledo citó un trabajo del INIA, la Universidad de Concepción y Agrimed, de la Universidad de Chile, denominado “Estudio sobre impacto, vulnerabilidad y adaptación al cambio climático en el sector silvoagropecuario de Chile”, de 2009, el que estableció que debido a los cambios en las temperaturas y en la disponibilidad de agua, el comportamiento de los cultivos será variable, de acuerdo a sus necesidades.
“Respecto a la productividad de la zona agroclimática precordillera Centro Sur, cabe señalar que maíz y papa, regados, aumentarán rendimiento, pero, para ello, deberían adelantar su época de siembra. En tanto, el trigo en riego mantendrá estable su productividad, y el trigo en secano aumentará en torno a un 20% su potencial de rendimiento, pero deberá cambiar hacia variedades de hábito invernal”.
Siguiendo con el estudio, se advierte que en los frutales de esta zona, contrariamente al valle regado centro, no hay tendencia general en cambio de productividad futura, aunque sí se observa un fenómeno de elevación de rendimientos hacia el año 2020 (de acuerdo a ciertas modelaciones), que se atenúan en un escenario planteado para 2040, pero siempre superando los rendimientos actuales. En el caso de los arándanos, se prevé que disminuirá moderadamente su rendimiento hacia 2040, y algo similar ocurriría con los cerezos, frambuesas y manzanos, aunque las magnitudes de los cambios divergen. Los ciruelos, por su parte, aumentarán su productividad, al igual que las uvas de mesa, lo que generará un desafío importante para el rubro, dada su poca relevancia actual en esta zona. Los requerimientos hídricos de todas las especies frutales de interés se incrementaran fuertemente a futuro, independiente de que el rendimiento de fruta aumente o disminuya.
Por su parte, las plantaciones forestales verán aumentada levemente su productividad o se mantendrá estable, corroborándose con ello la buena aptitud forestal de esta zona. Asimismo, las praderas presentarán un comportamiento futuro estable, con leve aumento en alfalfa, pero su requerimiento hídrico se incrementará notablemente, lo que coloca desafíos al rubro.
ladiscusion.cl

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