sequía limarí

Situación ha llevado a arrancar plantaciones de variedades más antiguas de uvas, reemplazándolas por otras con menor demanda hídrica o simplemente abandonando el riego de huertos

Preocupación existe en el gremio agrícola de la Región de Coquimbo por lo que califican como una “dramática” realidad que se vive en los campos, principalmente los de la Provincia de Limarí donde se estima un gran número de hectáreas sin agua, lo que significa que 5 mil pequeños agricultores no reciban su dotación, según han manifestado regantes de esa zona.

egún la Sociedad Agrícola del Norte, la falta de agua ha llevado a arrancar plantaciones de variedades más antiguas de uva reemplazándolas por nuevas con menor demanda hídrica o simplemente abandonando el riego de huertos y en otros casos se ha aplicado la poda severa de paltos.

“Si bien a comienzos de año conocimos en palabras de expertos nacionales, que participaron de nuestras jornadas de Panorama Hídrico, que este 2013 iba a ser un año difícil en cuanto a tener precipitaciones, existía la esperanza de que con el correr de los meses esta situación cambiaría. Pero lamentablemente seguimos con un alto déficit hídrico”, sostuvo José Moreno, presidente de la SAN.

El dirigente agrícola añadió que “nos preocupa mucho la Provincia de Limarí, debido a que el Sistema Paloma está con tan poco nivel de agua acumulada que sólo se entrega agua a quienes tienen derechos originales del río, y que incluso esta situación igualmente se realiza con mucha dificultad”.

El presidente de la Comunidad de Aguas del Sistema Embalse La Paloma (CASEP) y de la Junta de Vigilancia Río Limarí, José Eugenio González del Río, sostuvo que “la situación está muy crítica, porque la lluvia que esperábamos no ha llegado. Si esta situación no cambia en los próximos días, se perderá entre el 30 o 40 por ciento de la superficie plantada. Estamos hablando del orden de 25 mil hectáreas. Fundamentalmente vides, paltos y cítricos”.

Luis Pizarro, presidente del Embalse Recoleta, fue quien indicó a El Día, lo catastrófico dee la situación. “Aquí no hay hectáreas en peligro, son hectáreas que se van a perder. En Cogotí se van a perder 12 mil hectáreas, en Punitaqui 9 mil hectáreas, en Recoleta 15 mil hectáreas, porque no tenemos agua y los embalses están prácticamente vacíos y es una realidad”, dijo.

En tanto, Raimundo Pérez, presidente de la Junta de Vigilancia de Río Hurtado, indicó que “lamentablemente la extensión por un año más de la zona de catástrofe no se ha transformado en algún beneficio en términos concretos para los regantes. Hasta el momento eso no significa nada. Sería bueno una política permanente que ataque a la sequía. No tengo una cifra exacta de la cantidad de hectáreas que se perderán, ahora está todo detenido porque no iniciamos la temporada de riego y no hay agua. Van a empezar a secarse las plantaciones y se verá el real impacto de este tema”.

Fuente/ Diario El Día

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