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Grandes firmas del sector aseguran que cumplir la medida tendría costos de al menos $ 264 millones para los agricultores y que el gasto en alimentos por hogar aumentaría en US$ 520 al año

Los habitantes de Washington participarán hoy de un referéndum que podría marcar un hito en el mercado de los alimentos. El estado podría ser el primero del país en aprobar una propuesta que exija etiquetar los alimentos genéticamente modificados.

La iniciativa ha puesto en pie de guerra a los gigantes de la industria, como Monsanto, PepsiCo y Nestlé, que han desembolsado millones en campañas llamando a rechazarla.

Los ciudadanos de Washington deberán votar la iniciativa 522, que busca exigir el etiquetado de todos los alimentos genéticamente modificados en las góndolas de los supermercados del estado a partir de 2015.

Hace cinco semanas las encuestas arrojaban una amplia posibilidad de triunfo para la iniciativa, con una ventaja de 45 puntos porcentuales en los sondeos. Sin embargo, la deferencia se ha ido estrechando rápidamente a tan sólo 4 puntos luego de que las empresas lanzaran una serie de campañas televisivas en favor de los alimentos transgénicos, indicó la firma Elway Poll, citada por Bloomberg.

Incremento en los costos


Una agrupación que incluye a General Mills, Nestlé USA, PepsiCo, Monsanto y DuPont, entre otros gigantes corporativos, son los donantes clave de los cerca de US$ 22 millones recaudados para la campaña. La publicidad argumenta que los cultivos modificados genéticamente ayudan a los agricultores a ser más productivos, y que cientos de estudios muestran que los alimentos de estos cultivos son sanos. Además, apunta a que la medida elevará los costos por alimentos para una familia de cuatro personas en US$ 520 al año entre 2015 y 2019, destacó un reporte el mes pasado del Consejo de Investigación Washington, citado por Bloomberg. A esto se suma que los agricultores y los fabricantes pagarían 
US$ 264 millones en costos para comenzar a cumplir con la exigencia.

“Las regulaciones de etiquetado complicadas e innecesarias afectarían injustamente a los agricultores de Washington, productores de alimentos y tiendas de abarrotes; costaría a los contribuyentes millones, incrementaría los precios de los alimentos y daría una información engañosa sobre la seguridad de los productos en que ellos (los consumidores) confían”, dijo en un comunicado Wendy Reinhardt Kapsak, vocera de Monsanto.

Triunfo anterior


La campaña anti-etiquetado ya tuvo éxito en el pasado. En noviembre de 2012, los californianos rechazaron con un 53% una medida similar. En esa ocasión, Monsanto y Dupont fueron los mayores donantes en una campaña que recaudó US$ 46 millones.

El resultado de la votación de hoy será seguido de cerca en todo el país ya que más de una veintena de estados y de gobiernos federales están lidiando con el problema de exigir el etiquetado. Las legislaturas de Connecticut y Maine ya han promulgado leyes sobre esta medida, pero no comenzarán a regir hasta que un número mayor de estados hagan lo mismo, citó Reuters.

Fuente/ Diario Financiero

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