huella

Organismos gubernamentales y la industria minera buscan implementar medidas de acuerdo con los nuevos requerimientos y normativas para la reducción de gases efecto invernadero

La huella de carbono es un indicador que, a través de un inventario, mide la producción de gases efecto invernadero (GEI) generada por las diferentes actividades humanas, y que se derivan de la producción de energía y quema de combustibles fósiles (como el carbón, el petróleo y el gas natural), generación de metano y residuos, entra otras. El resultado del impacto sobre el ambiente está medido en toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO2e).

El Protocolo de Kioto define seis gases de efecto invernadero como causantes del cambio climático: dióxido de carbono (CO2), gas metano (CH4) y óxido nitroso (N2O), junto con los gases industriales fluorados hidrofluorocarburos (HFC), perfluorocarbonos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6).

Beneficios
Respecto de los beneficios que conlleva el seguimiento a la huella de carbono, los expertos analizan tres áreas fundamentales:
• El ambiental, el cual radica en que ya solo el hecho de identificar un indicador de CO2 es un avance, dado que se asume que el objetivo es hacer una gestión para obtener un mejor desempeño.

• El tema económico es otro beneficio ya que, por lo general, al momento de gestionar la Huella de Carbono con el objetivo de reducirla también se generan importantes reducciones de costos operativos y, al mismo tiempo, la empresa obtiene un producto con valor agregado el cual es bien recibido por el mercado.

• El beneficio comercial es el tercer punto en consideración. Según analiza Didier Vidal, gerente de la empresa Samimetrics, es necesario buscar la mejor forma de dar a conocer el proyecto realizado. “Es sumamente importante que los stakeholders y todos los grupos de interés sepan los proyectos que lleva adelante la compañía en lo que a sustentabilidad se refiere –comenta–. De esta manera se logra entregar una herramienta de información al cliente o consumidor al momento de tener que tomar una decisión de compra”. Agrega que estudios de mercado indican que algunos consumidores están dispuestos a pagar más por un producto que ha calculado su Huella de Carbono.

20/20
Actualmente en Chile no existe una ley sobre cambio climático, pero sí hay un compromiso de reducción voluntaria de sus emisiones de GEI, llamado 20/20. Este implica tomar acciones que permitan que el país reduzca en un 20% su trayectoria creciente de emisiones al año 2020.

Si bien el certificado de la huella de carbono no es obligatorio, muchas empresas están interesadas en que sus productos lleven la etiqueta que certifica los valores de CO2.

Según explica el seremi de Medio Ambiente de la Región de Antofagasta, Ramón Aréstegui, al llevar este tema al ámbito minero “tenemos en nuestras manos una herramienta de sustentabilidad que nos da espacio para gestionar nuestros procesos productivos y así conseguir una máxima eficiencia en términos ambientales y económicos. Por otra parte, nos permite evaluar los aportes en términos de reducción de GEI de la implementación de medidas de mitigación, como pueden ser las instalaciones de fuentes de energía alternativa, proyectos de eficiencia energética que son sumamente importantes para esta industria”.

Normativa
El impacto ambiental es medido llevando a cabo un inventario de emisiones de GEI o una evaluación del ciclo de vida, siguiendo normativas internacionales reconocidas, tales como GHG Protocol y la ISO 14064-1, entre otras.

El Protocolo de Gases de Efecto Invernadero (GHG Protocol) es la herramienta internacional más utilizada para el cálculo y comunicación del inventario de emisiones. Fue la primera iniciativa orientada a la contabilización de emisiones, propuesta por los líderes gubernamentales y empresariales para entender, cuantificar y gestionar las emisiones de GEI.

Tiene una metodología extensa y complicada, pero eficaz para la obtención de las emisiones de los GEI directos e indirectos. Utiliza una visión intersectorial y contabiliza las emisiones de cualquier sector, por ejemplo, las debidas al uso de combustible en instalaciones productivas, a los viajes, a la combustión estacionaria y a las emisiones indirectas derivadas de la compra de electricidad. Incluso permite el tratamiento de todas las emisiones indirectas que se producen a partir de fuentes que no son propiedad de la empresa.

En tanto, la familia de las normas UNE-EN ISO 14064:2012 sobre Gases de Efecto Invernadero tiene como principal objetivo el ofrecer veracidad y credibilidad a los reportes de este tipo de emisiones.

Asimismo, detalla los principios y requisitos para el diseño, desarrollo, gestión y reporte de los inventarios de GEI a nivel de organizaciones. Además, incluye los requisitos que permitirán a las organizaciones determinar los límites de la emisión de GEI, cuantificar sus emisiones y reducciones e identificar las acciones que permitan mejorar la gestión.

La segunda parte de la norma está centrada en los proyectos diseñados para reducir las emisiones de GEI o aumentar sus remociones. Detalla los principios y requisitos para determinar las líneas de base de los proyectos, así como para monitorear, cuantificar y reportar el desempeño del proyecto.

Certificación
Las industrias minera y energética se caracterizan por su alta cantidad de emisiones de GEI. Por lo mismo, en los últimos años diversas empresas están dedicando esfuerzos y recursos a innovar y hacer crecer las áreas de sustentabilidad enfocadas en la medición de huella de carbono, para resguardar el medio ambiente, las comunidades y el entorno que las rodea.

Para Didier Vidal, la huella de carbono en la minería comprende identificar un indicador de toneladas de CO2 por tonelada de cobre producido. “En términos generales esto sería el objetivo principal, sin embargo existen objetivos secundarios, no menos importantes, como son poder guiar a toda la cadena de suministro en la misma línea de sostenibilidad y que también genere indicadores de huella de carbono, dado que esto comprende un análisis de todo el ciclo de vida (ACV) de un producto/servicio”.

El profesional asegura que es importante para esta industria avanzar en materia de certificación de huella de carbono, porque muestra a la comunidad y a todos los grupos de interés que la producción minera está ocupándose de la sustentabilidad en sus procesos productivos y en la extracción del mineral. “Este paso a la certificación obviamente debe llevarlo a cabo un tercero independiente de la empresa, para darle la mayor transparencia posible al proceso de obtención de este u otro certificado”, acota.

En torno a lo que viene, el Ministerio de Medio Ambiente está ad portas de lanzar el programa Huella-Chile, que tiene como objetivo apoyar y fomentar el reporte y cuantificación de la huella de carbono en las empresas de forma voluntaria.

Reconocimiento

En 2013, por tercer año consecutivo, Minera Collahuasi recibió el premio “Mejor Huella de Carbono” que entrega la Cámara Chileno-Británica. Al respecto el presidente de la compañía, Jorge Gómez expresó que es imprescindible que en la industria se tomen medidas concretas para evitar comprometer al medio ambiente y a las comunidades.

“Somos pioneros en reportes de emisiones de gases de efecto invernadero y huella de carbono, con¬tabilizando las emisiones desde 2007. Y a partir de 2012 nos convertimos en la primera compañía chilena en verificar su huella de carbono por una ter¬cera parte independiente y de renombre internacional de manera voluntaria. Con ello demostramos nuestro férreo com¬promiso con la transparencia y la sustentabilidad, mar¬cando la pauta en acciones de esfuerzo temprano en materia de cambio climático”, explicó Gómez.

http://www.mch.cl/

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