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El proyecto de la Usach es financiado por la Dirección de Investigación Científica y Tecnológica y su objetivo es entregar una herramienta para la medición de la calidad de vida urbana

“Calidad socio-ecológica en entornos urbanos, mejoras para un hábitat sustentable a escala humana. Municipio de Quinta Normal” es el título de la investigación que desarrolla el Dr. Alexandre Carbonnel, junto al investigador Rodrigo Martin, ambos académicos de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Santiago de Chile (Usach).

El proyecto es  financiado por la Dirección de Investigación Científica y Tecnológica (Dicyt) y su objetivo es entregar una herramienta para la medición de la calidad de vida urbana, tomando como base las condiciones ambientales que existen en los entornos urbanos (térmicas, acústicas, atmosféricas).

Las pruebas de este proyecto se realizarán en la comuna de Quinta Normal, área capitalina que consta de 12,4 km2 de extensión y está habitada por alrededor de 105 mil personas, según el Censo de 2002.

Para efectos del proyecto, esta comuna es importante, porque tiene varias características especiales: posee varias industrias a pesar de ser próxima a  Santiago Centro, colinda con el parque Quinta Normal que aunque es administrado por la Municipalidad de Santiago, es una de las mayores concentraciones de área verde en la capital y la recorren algunas de las calles más transitadas de la urbe como Matucana, la Autopista Costanera Norte, la Avenida San Pablo y la Autopista Central en su eje de general Velásquez.

Para realizar esta medición, se tuvo que sortear un primer obstáculo: definir las zonas de estudio. Para esto, el investigador y su equipo crearon “una metodología para identificar intensidades de uso del entorno urbano a partir de la carga ocupación del transporte y la infraestructura educacional, lo que permite identificar nodos con gran intensidad de uso en los cuales mediremos la calidad medioambiental del lugar”, comentó Carbonnel.

Con el fin de relacionar calidad ambiental urbana con uso de equipamiento y servicios urbanos, se analizarán variables e indicadores vinculados al transporte, la cobertura sanitaria y educacional, los puntos comerciales culturales y áreas verdes, entre otros. Con ayuda de algunos programas computacionales (QGis y Grasshopper 3d) se cruza esta información y se logran identificar los lugares con mayor concentración de gente y ocupación de espacios.

Teniendo los lugares con mayor densidad y uso, se procede a la medición de la calidad ambiental urbana. Este proceso, se basará en tres tipos de variables: térmica, acústica y atmosférica; lo que permitirá tener un registro ambiental verídico y variado de los lugares que se estudiarán.

Las proyecciones

Según el Dr. Carbonnel, las proyecciones de este trabajo van en la línea de “entregar a las municipalidades, a los gobiernos regionales y a la comunidad, una herramienta de información relevante, que muestre indicadores medioambientales para guiar a estas instituciones en el manejo y creación de políticas públicas locales, ayudando así a la eficiencia en la utilización de recursos invertidos en infraestructura”.

El investigador también puso énfasis en las puertas que abriría esta metodología para la creación de una línea de productos. En ese sentido, expresó que “estas innovaciones debiesen ir hacia la democratización de la información medioambiental y en la línea de la visión del centro de investigación Smart City Lab, centro de nuestra Casa de Estudios del cual los investigadores son parte, junto a profesionales de otras unidades como la Escuela de Psicología y los Departamentos de Ingeniería industrial, geográfica, eléctrica e informática”.

usach

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