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De concretarse la construcción de todos los proyectos, en conjunto significará más de 8 mil Megawatts (Mw) de potencia al año

El calentamiento global, el impacto sobre las comunidades y la necesidad de diversificar las fuentes de electricidad son algunas de las razones que han llevado a que las energías renovables no convencionales (ERNC) tengan un creciente protagonismo en el país.

Reflejo de esto son las 207 concesiones entregadas durante 2015 por el Ministerio de Bienes Nacionales para la instalación de proyectos de ERNC, en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama y Maule, por una inversión total que asciende a 16 mil 870 millones de dólares. La mayoría de estos se ubican en la zona norte, que debido a las condiciones de radiación y cantidad de días despejados al año se hace ideal para el desarrollo de proyectos del tipo solar fotovoltaico.

Algo que, según explica el ministro de Bienes Nacionales, Víctor Osorio, se da en el contexto del plan de largo plazo del Gobierno Energía 2050, que tiene entre sus metas que a ese año, por lo menos, el 70% de la energía del país venga de fuentes renovables. “El cruce de variables, de que aquí existen las mejores aptitudes para el desarrollo de proyectos de esta naturaleza y que la casi totalidad del territorio disponible es fiscal, esa conjunción de factores ha hecho que nos veamos desafiados a colocar territorios fiscales a disposición de estos proyectos para su materialización”, expresó.

De concretarse la construcción de los 207 proyectos, en conjunto significará más de 8 mil Megawatts (Mw) de potencia al año, lo que sería un incremento de un 40% a los 20 mil Mw que se generan hoy a través de este tipo de centrales; pero, antes del inicio de obras, los proyectos deberán pasar por una serie de etapas, entre las que se cuentan estudios de impacto ambiental y un proceso de consulta indígena en el caso de que exista conflicto con alguna comunidad.

Para Carlos Finat, director ejecutivo de la Asociación Chilena de Energías Renovables (Acera), la experiencia en el país con proyectos de ERNC es demasiado reciente en este ámbito, por lo que es difícil saber cuántos de estos planes terminarán por concretarse. Sin embargo, destaca que ha habido un interés creciente en el área por parte de los inversionistas. “Hay una expectativa importante respecto de que Chile puede lograr el 20% (de su matriz energética mediante ERNC) antes de 2020 en vez de 2025, como preveían en nuestra regulación”, dijo.

En la opinión de Finat, una de las principales dificultades para la entrada de energías renovables no convencionales es la falta de una infraestructura eléctrica que haga más eficiente la distribución de la energía proveniente del desierto. En este sentido, en el sector han visto con preocupación que se produzcan retrasos en la construcción de la Interconexión SIC-SING y la Línea Cardones-Polpaico “Al contrario de lo que han dicho algunos actores opositores al proyecto, estas líneas no serían para alimentar a la minería; de hecho la línea Cardones-Polpaico estará una buena cantidad de horas por día transmitiendo energía desde el norte de Chile hacia el sur”, manifestó.

sustentare.cl

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