“La recuperación de la especie no solo es muy factible, es totalmente posible pero el desafío no es simple, requiere de mucho tiempo y se necesita una decisión a nivel país y a largo plazo”, señaló el Dr. Luis González, académico de la Universidad de Chile

En el marco del debate actual respecto a la situación en que se encuentra la Palma Chilena (Jebaea chilensis), en cuanto a su estado de conservación, el Dr. Luis González, académico de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Chile, expresó su inquietud respecto a los efectos que tendrían medidas como categorizarla como una especie en peligro de extinción.

El profesional elaboró un documento en el que se explica que “la Palma Chilena es una especie, única, relictual y emblemática que está presente en el Chile Central, posiblemente desde la época de los dinosaurios (era Mesozioca). El deterioro de sus poblaciones, la pérdida de su variabilidad genética por endocruzamiento, se inició justamente con la extinción de la megafauna. Posteriormente, a partir de los últimos 500 años aproximadamente, la degradación y la fragmentación paulatina de sus poblaciones tuvo lugar debido al deterioro y la desaparición del bosque esclerófilo-su bosque nodriza- hecho que ocurrió en vastos territorios del secano costero y secano interior del Chile Central; y principalmente además, con la cosecha masiva de sus frutos para el consumo, y en mucha menor medida con la cosecha de savia, sobre todo en aquellas explotaciones que se concentraron en los alrededores de las ciudades de Valparaíso y Viña del Mar, y otros sectores interiores de la Región de Valparaíso. Excluyo el caso de Cocalán donde debido a su localización, la cosecha para le extracción de savia ha sido bastante más extensiva. La mejor prueba de ello, es que allí aún hay sectores donde la estructura poblacional es irregular y presenta una J invertida con abundante presencia de individuos infantiles y juveniles”.

Además se agrega que frente a tales procesos, “la palma contaba con un importante atributo para no desaparecer y mantenerse aún presente, su gran longevidad. Aún no sabemos con precisión cuántos años dura una generación, sin duda son varios siglos, no obstante actualmente todas sus poblaciones, salvo excepciones, están en un estado vulnerable. Sus estructuras poblacionales son en su mayoría regulares y conformada por una gran mayoría de ejemplares senescentes. Todas ellas han perdido mucha variabilidad genética por endocruzamiento y la mayoría de las poblaciones remanentes posiblemente presentan menos atributos genéticos para poder adaptarse a los posibles trastornos derivados del cambio climático. No obstante los anterior, tienen una alta producción de semillas y si no se destinaran al consumo interno y no se exportaran, su propagación sería absolutamente factible”.

Protección y conservación

En el documento se destaca que “actualmente se está discutiendo si se debe mantener la Palma Chilena como una “especie vulnerable” o simplemente se cambia de categoría y se la coloca como ·especie en peligro de extinción”. Existen suficientes antecedentes que están próximos a publicarse, que pueden ayudar a definir tal disyuntiva proponiendo soluciones que aseguren la existencia de la Jubaea chilensis para las próximas generaciones. Colocar a la especie en la lista de aquellas en peligro de extinción no es ninguna solución, en la práctica es optar por algo fácil pues significa proteger a las actuales poblaciones, que nadie las intervenga, y contemplar como irán envejeciendo hasta morir”.

En ese contexto, se expresa que “la recuperación de la especie no solo es muy factible, es totalmente posible pero el desafío no es simple, requiere de mucho tiempo y se necesita una decisión a nivel país y a largo plazo. Es necesario elaborar políticas públicas que fomenten su propagación para así extender las áreas con presencia de Palma Chilena con propósitos de conservación, entendiendo esto como la protección y el aprovechamiento sustentable del recurso, sus atributos sociales, económicos y ecológicos así lo permiten. Como elemento ornamental es de gran atracción en países del hemisferio norte debido a su resistencia a climas fríos. Sus productos, la savia para la elaboración de miel y sus frutos constituyen alimentos de gran valor para la sociedad. Desde el punto de vista ecológico implica además la imperiosa necesidad de iniciar también la restauración del bosque esclerófilo, el bosque nodriza de la Jubaea chilensis, lo cual significará abordar la gran tarea pendiente que es la restauración hidrológica del vasto territorio del secano costero y secano interior de la zona central del país, todo lo cual contribuiría también a enfrentar la grave crisis de agua que actualmente padece gran parte del territorio nacional, problema que ya está instalado en el país desde la Región de La Araucanía al norte”.

En esa misma línea, se hace hincapié en que “Chile tiene una gran deuda con su medio ambiente, por ello hay que iniciar el largo proceso de recuperar una de sus especias emblemáticas y su bosque nodriza. No se hace mucho colocando la Palma Chilena en el papel moneda de $5.000. Tampoco se avanza instalándola para adornar las principales plazas y lugares públicos del país. Ahora ha llegado el momento de iniciar la recuperación de la Palma Chilena y el bosque esclerófilo, antes que sea demasiado tarde”.

lignum.cl

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