energía eléctrica

Grupo que reúne a distribuidoras,  generadoras y ambientalistas presentará un estudio que propone cuatro escenarios de matriz eléctrica a 2030. En uno de ellos , el pilar para el SIC es la geotermia y otro dice que la hidroelectricidad puede llegar al 73% de la generación en la zona central. Pero no todos quedaron conformes

 La configuración de la matriz eléctrica chilena  a 2030 es una incógnita. A pesar de que se han desarrollado distintas propuestas, tanto desde el sector público como del privado, es imposible adelantar qué tecnología de generación predominará hacia fines de la próxima década, cómo se transmitirá la energía hacia los centros de consumo, cuál será su costo y, lo que es más complejo, si alcanzará o no para satisfacer la demanda.

La mayor traba, aducen en el sector, es la falta de un acuerdo país sobre el desarrollo energético. Mientras eso no ocurre, las alternativas que se ponen sobre la mesa van encontrando trabas, partiendo por la judicialización que es, para muchos actores, la gran amenaza sobre los nuevos proyectos.

Fue en ese marco que se conformó hace algunos años la organización Escenarios Energéticos, que agrupa a la Asociación de Generadores de Chile, Empresas Eléctricas, Fundación Chile, la Asociación Chilena de Energías Renovables (Acera) y el programa Chile Sustentable, entre otras entidades tanto de la industria como del área académica y ambientalista.

LOS RESULTADOS
Esta organización presentará mañana una nueva propuesta, llamada Escenarios Energéticos 2030: Visiones y Temas Clave para la Matriz Chilena, en la que se plantean cuatro escenarios, los que han sido elaborados por la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), Chile Sustentable y el Comité Consultivo de Escenarios Energéticos. En cada uno de ellos, de acuerdo con el documento definitivo, al que tuvo acceso PULSO, se realizó una proyección en base al modelo de simulación PET (Power Electricity Timetable), y se desarrolló una proyección según un criterio específico a desarrollar.

En los dos escenarios propuestos por la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), uno para el SIC y otro para el SING, se estableció una modelación en base a criterios económicos, es decir, estableciendo la misma lógica con la que se han decidido en el pasado las inversiones del sector. Esto implica que no ha sido incorporado ningún cambio radical a la composición de la matriz.

Los resultados del trabajo de la UAI establecen que, con estos parámetros, la hidroelectricidad será largamente el sostén del SIC, alcanzando una capacidad instalada equivalente al 51% y un 73% de participación en la generación del sistema, a lo que se suma un aporte de las pequeñas centrales hidroeléctricas (PCH) de 5%, lo que daría una participación al recurso agua de casi 80%. A esto se suma un 11% de otras ERNC.

Para que esto ocurra, no obstante, es necesario que se desarrolle el potencial hidroeléctrico en la región de Aysén, lo que constituye uno de los principales focos de incertidumbre respecto al desarrollo futuro del SIC.

El modelo para el SING planteado por la UAI establece una matriz más diversificada que lo que existe hoy, pues actualmente la participación de la termoelectricidad llega al 99%. A 2030, se espera que el 45% de la capacidad instalada corresponda a ERNC, con 24% eólica, 11% solar y 10% de geotermia.

Aún así, el carbón seguirá predominando en 2030, con el 53% del total de la generación comercializada en ese año.

“La termoelectricidad convencional pasa de un 99% de la generación total del SING al 2013, al 54% en el año 2030, siendo básicamente compuesta por carbón. La generación de centrales GNL se ve disminuida entre los años 2015 y 2016, principalmente debido a un aumento de la generación a carbón y eólica. La disminución de la generación termoeléctrica convencional es producto de un aumento en la generación en base a fuentes de ERNC, que pasa de menos de un 1% en 2013 a un 46% en 2030. Esto se explica por el incremento en la generación por energía geotérmica, eólica y solar”, se plantea en el informe.

APORTE RENOVABLE
El escenario con un mayor apoyo a las ERNC para el SIC, elaborado por Chile Sustentable, propone como pilar a la geotermia, la que alcanzará, según la modelación, una participación cercana al 45% de la nueva capacidad instalada. Así, la generación en base a geotermia, que al año 2030 logra un 37% de la generación total. “Considerando que la generación en base a minihidro alcanza un 6%, la eólica un 5%, y la solar un 2%, la generación total en base a ERNC logra una participación de 56% al 2030. La generación en base a termoelectricidad convencional cae al 7% y corresponde a centrales a carbón que ya estaban en operación o en fase de construcción en el año 2012”, agrega el estudio.

“El escenario con alta participación de geotermia tiene el objeto de mostrar al país que los requerimientos de energía de base pueden venir de geotermia, que es limpia, renovable y nacional, en vez de carbón o petróleo. Asimismo, al exigir dinamismo de geotermia este escenario nos ayuda a evaluar cual es son las urgencias en la política pública que el país debe priorizar para tener más rápidamente esta fuente que reduce la contaminación, los costos y la dependencia”, plantea la directora de Chile Sustentable, Sara Larraín.

Para el SING, la termoeléctrica convencional sigue siendo la de mayor importancia, pero va disminuyendo su participación en el período pasando de un 99% en 2013 a un 47% de la generación total al 2030. Por otra parte, la energía solar da cuenta del 36% de la generación total al año 2030, compuesta por 14% fotovoltaica y 22% por concentración solar de potencia. Carlos Finat, presidente ejecutivo de Acera, plantea que para que esto ocurra, es imprescindible eliminar algunos “lomos de toro” que siguen limitando el desarrollo de proyectos de ERNC. “Me refiero por ejemplo a que en la práctica hoy las generadoras quedan excluidas para participar en las licitaciones de las distribuidoras.  O que teniendo Chile excelentes recursos geotérmicos, no tengamos un mecanismo que permita moderar el riesgo de exploración de estas tecnologías”, plantea.

REPAROS
Con todo, este estudio no ha estado exento de reparos por parte de las entidades que participan de Escenarios Energéticos. René Muga, gerente general de la Asociación de Generadoras de Chile, señala que la entidad que lidera no puede suscribir el documento, pues critican la metodología empleada. “Se entiende que el modelo pretende representar la realidad de manera simplificada y eso tiene límites y necesidad de supuestos”, señaló Muga.

Fuente / Pulso

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